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  • Los dos cortometrajes muestran el impacto personal y social de estas enfermedades neurológicas y reclaman una mirada más empática hacia quienes las padecen
  • Las piezas audiovisuales estarán disponibles en el canal de YouTube de la SAN

La Sociedad Andaluza de Neurología (SAN) y la Fundación Sociedad Andaluza de Neurología (FUSAN) estrenaron anoche en el Cine Cervantes de Sevilla, ante un centenar de personas, los cortometrajes 6:15 y Agujas, realizados por La Vía Films y 12:26 Pictures, que trasladan a la pantalla la realidad de las personas que conviven con la migraña y otras cefaleas.

La producción se enmarca en el compromiso de SAN y FUSAN por mejorar el conocimiento social de unas enfermedades cuya repercusión va mucho más allá de los episodios de dolor. A través del lenguaje cinematográfico, los cortometrajes acercan al público las dificultades que pueden acompañar a las cefaleas y sus consecuencias en la vida personal, familiar, social y laboral.

6:15 aborda la migraña desde la experiencia cotidiana de quien debe continuar con su vida mientras afronta una enfermedad que con frecuencia no resulta visible para los demás. Agujas, protagonizado por Silvia Acosta y dirigido por Dani Zarandieta, completa esta aproximación a las cefaleas desde un enfoque en la vivencia de los síntomas que acompañan a la migraña.

Tras la proyección se celebró una mesa redonda y un coloquio con el público. En el encuentro participaron el presidente de la SAN y FUSAN, el doctor Raúl Espinosa Rosso; la coordinadora de la Unidad de Cefaleas del Hospital Universitario Virgen del Rocío, la doctora Carmen González Oria; los directores Daniel Zarandieta y Manuel Ollero, y la actriz Lina Noguero.

Durante su intervención, la doctora Carmen González Oria recordó que la migraña es «mucho más que un dolor de cabeza» y subrayó que se trata de «una enfermedad neurológica que tiene una gran repercusión”, que afecta a 1 millón de personas en Andalucía.

La especialista puso el acento en una parte de la enfermedad que no siempre se ve ni se comprende: las consecuencias emocionales y sociales que aparecen entre las crisis o alrededor de ellas. «La migraña genera culpa, ansiedad anticipatoria, días vividos con dificultad, tareas a medias, pérdida de planes, excusas…», explicó. Su mensaje final resumió uno de los propósitos principales de ambos cortometrajes: «Empatiza y no juzgues».

La doctora González Oria se refirió asimismo a los avances registrados en el abordaje de la migraña, aunque puntualizó que la investigación no recibe medios proporcionales a la elevada prevalencia de la enfermedad. Estos progresos, señaló, están contribuyendo a mejorar la calidad de vida de las personas afectadas.

Manuel Ollero explicó el reto narrativo y técnico de trasladar a la pantalla los síntomas de la migraña. Señaló que, pese a su tono de humor, 6:15 muestra el drama cotidiano de quienes —especialmente muchas mujeres— conviven con la enfermedad en silencio. Lina Noguero destacó también la dificultad de interpretar a una persona que sufre sin exteriorizarlo y de reflejar cómo esa experiencia condiciona su vida diaria. Esta visión fue respaldada por Patricia, presidenta de ACEFAN, e Inma, secretaria de AEMICE, quienes aportaron la perspectiva de los pacientes.

Por su parte, Daniel Zarandieta explicó que Agujas recurre a distintos efectos cinematográficos para representar los síntomas acompañantes de las cefaleas, menos visibles y más difíciles de reconocer.

Cine y neurología

Con esta iniciativa, SAN y FUSAN recurren al cine como herramienta de divulgación y sensibilización. Los dos trabajos permiten poner imágenes y palabras a experiencias que a menudo permanecen ocultas y ayudan a comprender que las cefaleas pueden condicionar mucho más que unas horas o unos días concretos: afectan a la manera de trabajar, relacionarse, asumir responsabilidades y hacer planes.

El estreno de 6:15 y Agujas invita así a mirar estas enfermedades neurológicas desde el conocimiento, pero también desde la experiencia de quienes las padecen. Frente a la incomprensión o el juicio, ambos cortometrajes proponen escucha, reconocimiento y empatía.