- La SAN llama a la prevención y a actuar con rapidez en el Día Mundial del Ictus
Con motivo del Día Mundial del Ictus, la Sociedad Andaluza de Neurología (SAN) hace un llamamiento a la ciudadanía para reforzar la prevención, mejorar el reconocimiento temprano de los síntomas y garantizar una actuación urgente ante cualquier sospecha de ictus.
El ictus es una enfermedad cerebrovascular que continúa siendo la primera causa de muerte en Andalucía, por delante de las enfermedades cardiacas y el cáncer de pulmón. Afecta a más de 20.000 personas al año en la comunidad, sin distinción entre personas mayores y adultos jóvenes, y constituye una de las principales causas de discapacidad. Su impacto sobre la autonomía personal, la vida familiar y el entorno laboral resulta profundo, como recuerdan los doctores José Tamayo y Javier de la Torre, coordinador y secretario, respectivamente, del Grupo de Estudio Neurovascular de la SAN.
La prevención constituye la herramienta más eficaz para reducir la incidencia de ictus. El control adecuado de factores de riesgo como hipertensión, diabetes, fibrilación auricular, tabaquismo, obesidad o sedentarismo evitaría gran parte de los casos. Adoptar hábitos de vida saludables, realizar revisiones médicas periódicas y comprometerse con el cuidado de la salud vascular representa una inversión en bienestar futuro.
El ictus suele aparecer de forma súbita, por lo que reconocer los síntomas y actuar sin demora resulta determinante. Ante signos como pérdida brusca de fuerza en un lado del cuerpo, dificultad repentina para hablar o entender, alteraciones visuales, problemas de equilibrio o un dolor de cabeza de inicio súbito e intenso, es imprescindible llamar de inmediato al 112 y evitar el traslado por medios propios. Cuanto antes se reciba atención neurológica especializada, mayores serán las probabilidades de supervivencia y recuperación. Los avances terapéuticos en revascularización, como la trombólisis intravenosa y la trombectomía mecánica, han transformado el pronóstico del ictus cuando se aplican a tiempo.
El ingreso en unidades de ictus de los servicios de neurología ha demostrado ser fundamental para mejorar la recuperación y reducir las secuelas. La puesta en marcha del Centro Andaluz de Teleictus (CATI) ha permitido extender esta atención especializada de forma equitativa, incluso donde no hay neurólogos de guardia. A ello se suma la necesidad de un tratamiento rehabilitador precoz, multidisciplinar y coordinada, que favorezca la reintegración del paciente en su vida diaria.
La SAN destaca que esta mejora asistencial solo es posible gracias al compromiso y la coordinación de todos los profesionales implicados en la atención al ictus. En particular, reconoce la labor de los equipos del 061 y urgencias hospitalarias, los radiólogos intervencionistas y técnicos de radiología, intensivistas, médicos rehabilitadores, personal de enfermería, celadores, así como los pediatras que atienden al ictus infantil, una realidad menos conocida pero igualmente crítica. Cada uno de estos profesionales constituye un eslabón indispensable en la cadena de supervivencia y recuperación.
La Sociedad Andaluza de Neurología subraya que la equidad en el acceso a unidades de ictus resulta esencial para asegurar una atención óptima en toda Andalucía. En este sentido, la sociedad científica confía en que se restablezca la actividad de la unidad de ictus del Hospital de Jerez, actualmente sin atención especializada por no disponer de guardias de neurología, y que se continúe reforzando la red asistencial en áreas con mayor necesidad. Garantizar que todos los pacientes, vivan donde vivan, tengan la misma oportunidad de recuperar su vida constituye una prioridad sanitaria inaplazable.
La SAN reafirma su compromiso con la mejora continua de la atención a esta enfermedad en Andalucía, como destaca su presidente, el Dr. Raúl Espinosa. La sociedad científica impulsa campañas de sensibilización, formación continuada, equidad en el acceso a unidades especializadas y servicios de rehabilitación, así como el desarrollo de la investigación e innovación en enfermedades cerebrovasculares.
En este Día Mundial del Ictus, la SAN recuerda un mensaje esencial: prevenir, reconocer y actuar a tiempo puede salvar vidas y reducir secuelas. El ictus se puede prevenir, tratar y superar si toda la sociedad permanece alerta y el sistema sanitario mantiene la capacidad de respuesta que la ciudadanía merece.
Para dar visibilidad al ictus, la SAN ha producido un cortometraje titulado Súbito.
